La Asociación de Naciones de Asia Sudoriental (ASEAN) fue creada en 1967 con el objetivo de garantizar la paz y la estabilidad en la región de Asia y fuera de ella. Actualmente la presidencia del organismo la ostenta Indonesia, país que ha expresado su intención en colocar a la región del sudeste asiático como el centro de crecimiento mundial, además de ser un promotor de la resolución de conflictos por la vía diplomática.
Este último tema, ha sido uno de los principales motivos por el cual Indonesia ha recibido presión por parte de los países miembros debido a los nulos avances que se han tenido en la mediación para la resolución del conflicto en Birmania, lo cual, a ojos de las naciones miembros, atenta contra la estabilidad de la región.
La situación en Birmania se ha complicado cada día más tras el golpe de Estado de 2021, cuando la Junta Militar derrocó el gobierno de la líder Aung San Suu Kyi, hundiendo al país en una grave crisis económica, política y derechos humanos, y en donde la violencia ha escalado por la represión de los militares a todo aquello que se oponga al gobierno.
Esta semana se lleva a cabo la Cumbre anual de la ASEAN, la cual no ha tenido la atención mediática que se esperaba y una de las razones es que el organismo no ha obtenido los resultados prometidos a lo largo de 2023, principalmente en el tema de Birmania, que ha sido un tema presente en las diversas reuniones que se han llevado a cabo durante el año, además la falta de una acción firme por parte del país anfitrión ha socavado el papel que juega la ASEAN en una respuesta a la crisis birmana, por lo que se ha puesto en duda el papel que juega en torno a la paz y estabilidad de la región.
Uno de los aspectos a mejorar para Indonesia es el nulo acercamiento que ha tenido con las autoridades birmanas, al grado de que ni siquiera han sido invitados a las reuniones de la ASEAN por lo que no se han dado las condiciones necesarias para una negociación de paz, esperando que el conflicto se resuelva solo con decisiones de terceros, por lo que el primer paso a seguir sería un análisis exhaustivo de la situación para posteriormente dialogar con ambas partes en conflicto, tanto la Junta Militar como el gobierno en el exilio, para poder llegar a un consenso.
Es importante que Indonesia aproveche los últimos meses que le quedan de su presidencia para lograr un avance en la recuperación de la estabilidad de la región, a fin de que su sucesor, Laos, pueda continuar con estos trabajos, y que su administración no pase desapercibida como lo ha sido hasta este momento, y estar en posibilidad de dejar un legado de progreso e impulso hacia la paz en Birmania y la región sudasiática en lugar de uno de estancamiento y oportunidades perdidas.
Secretaría de Asuntos Internacionales
CEN del PRI